El número que corresponde a la fecha de nacimiento revela muchas características de la personalidad e influye en el carácter.
La numerología es el arte expresado a través de los números, los cuales representan ideas arquetípicas. Su origen se pierde en la noche de los tiempos, sin embargo, muchos se lo atribuyen a Hermes Thot -también llamado Hermes Trimegisto quien vivió en el antiguo Egipto.
Si bien es bastante difícil saber sus inicios con precisión, es necesario reconocer tres orígenes esenciales: las enseñanzas de Pitágoras, la cábala numérica y el simbolismo cristiano de la Edad Media.
Los árabes y los celtas estudiaban la energía de los números y los consideraban como “reflejo de lo divino”. Existen escritos que la mencionan en casi todas las civilizaciones antiguas -China, Grecia, Egipto, India, Arabia, etc.- y se sabe que su paso al mundo occidental se debe al gran matemático y filósofo griego Pitágoras que vivió en el siglo VI antes de Cristo. Sabemos además que Pitágoras hizo muchos viajes a Oriente en busca del “conocimiento superior”, y que a su regreso fundó numerosas hermandades entre las que -entre otras disciplinas- se enseñaba la Numerología en relación al comportamiento y las vivencias humanas.
Es así como le debemos a Pitágoras comprender que los números tienen una significación interna muy distinta del valor de sus signos. Los signos representan cantidades, pero los números significan cualidades; y, según Pitágoras, los dígitos del 1 al 9, simbolizan la evolución cíclica del universo.
Cada número posee valores cuantitativos y cualitativos que les confieren un significado particular de orden físico, metafísico o moral. Según Carl Jung, “el número es la forma de expresión más primitiva del espíritu”. Platón dijo “los números gobiernan al mundo” y de allí surge su relación de causalidad.
Pero tanto Astrología como Numerología se hallan íntimamente ligadas por su conexión a través de los estudios basados en los números, es por eso que se hallan correspondencias entre planetas y vibraciones numéricas .
A manera de sintetizar sus significados, conectados a arquetipos universales de personalidad, se puede describir una lista simple y resumida de cada valor asignado a los dígitos. Uno de los procedimientos más sencillos es sumar la fecha completa de nacimiento hasta reducirla a un dígito. Este número final es el significado asignado a cada tipo de personalidad. Por ejemplo, para alguien nacido el 1/12/1955 se sumará ,1 + 1 + 2 + 1 + 9 + 5 + 5= 24–2+4 =6 por lo tanto su número de personalidad corresponderá al 6.
A continuación, los significados de cada número:
Número 1: Vibra con el Sol. Representa la creatividad, los inicios, la protección y la benevolencia. Es el número de la acción originaria.
Las personas 1 son líderes naturales, inventivos, creadores y originales. Protegen a los débiles, pero no soportan las críticas. Su punto débil: el orgullo.
Número 2: Vibra con la Luna. Representa la imaginación, la maternidad y la sensibilidad.
Las personas 2 son soñadoras, románticas, intuitivas y sobreprotectoras. Sus puntos débiles: la indecisión y los miedos.
Número 3: Vibra con Júpiter. Representa el idealismo, la educación, los viajes y la filosofía.
Las personas 3 son liberales, optimistas, curiosas, francas e inquietas. Sus puntos débiles: la ingenuidad y la impaciencia.
Número 4: Vibra con Urano. Representa el individualismo, la originalidad, la inventiva y la tolerancia.
Las personas 4 son independientes, anticonvencionales y amigos leales. Su punto débil: su fuerte tendencia a la soledad.
Número 5: Vibra con el planeta Mercurio. Representa la comunicación, el movimiento y las versatilidades el número del intelecto y la expresión.
Las personas 5 son carismáticas, espontáneos, viajeros, investigadores y ágiles. Sus puntos débiles: son naturalmente hipercríticos y detallistas.
Número 6: Vibra con Venus. Representa la esencia femenina, el amor, el arte, y la belleza.
Las personas 6 son: románticas, seductoras, coquetas, compasivas y muy creativas. Sus puntos débiles: la terquedad y la melancolía.
Número 7: Vibra con el planeta Neptuno. Representa la espiritualidad, la sensibilidad la simpatía y el misterio.
Las personas 7 son: soñadores, místicos, discretos, intuitivos y solidarios. Poseen temperamento artístico. Sus puntos débiles son: solitarios hiper sensibles y tímidos.
Número 8: Vibra con Saturno. Representa la sabiduría, la experiencia, la estabilidad y la paciencia.
Las personas 8 son: cautelosos, reservados, consejeros, confiables y sacrificados. Sus puntos débiles: poco demostrativos y ambiciosos.
Número 9: Vibra con el planeta Marte.Representa la agresividad, el coraje, la originalidad y la iniciativa.
Las personas 9 son: confiadas, sinceras, impulsivas, transgresoras, inmaduras y generosas.Sus puntos débiles: la vanidad y las impaciencias.
Relación entre la Numerología y la Astrología.
Cuando mencionamos la música de las esferas, queremos decir que cada planeta vibra con un numero. Eso explica por que cada signo vibra según su regente planetario.
- 9 vibra con Marte, regente de Aries.
- 8 vibra con Saturno, regente de Capricornio.
- 7 vibra con Neptuno, regente de Piscis.
- 6 vibra con Venus, regente de Tauro y Libra.
- 5 vibra con Mercurio, regente de Virgo y Géminis.
- 4 vibra con Urano, regente de Acuario.
- 3 vibra con Júpiter , regente de Sagitario.
- 2 vibra con la Luna, regente de Cáncer.
- 1 vibra con el Sol, regente de Leo.
A través de este antiguo saber podemos entender y comprender un poco más sobre los secretos del Universo, ya que, gracias sus analogías, nos es posible establecer relaciones muy directas sobre nuestra naturaleza y la de quienes nos rodean…

Relación entre la Numerología y el Tarot
La mayoría de los Arcanos Mayores del Tarot están numerados, excepto El Loco, al cual varios autores le han asignado diferentes valores y posiciones dentro del orden de las cartas. Es por esto que la pertenencia de un número a cada carta del Tarot nos lleva irremediablemente a la numerología como disciplina que colabora activamente con el estudio de los Arcanos.
El origen de la Numerología como tal es hindú, aunque los registros nos hablen directamente de Pitágoras y de su escuela tan nombrada. Según la escuela pitagórica, los números gobiernan nuestra vida y el mundo. Cada número posee valores cuantitativos y cualitativos que les confieren un significado particular de orden físico, metafísico o moral. Según Carl Jung, “el número es la forma de expresión más primitiva del espíritu”, de manera que comprende la totalidad del conocimiento humano.
Pitágoras afirma que “el número no miente”, que es verdad en sí mismo, que todo se organiza según los números.
Si observamos el mundo, vemos que todo tiene su origen en una primera manifestación que proviene de un vacío caótico. Esto significa que un 0 absoluto luego se transforma en 1. A su vez, este número 1 se escinde a sí mismo dando origen al número 2 y liberando energía. Esta energía que se desprende en el proceso de fisión del 1, se condensa y toma forma en el número 3. Una vez formado el número 3, se conforma un triángulo sagrado llamado Triángulo Celestial, una elevación espiritual que se salvó por la Sephira invisible, Daath. Los católicos llaman a este triángulo el Misterio de la Santísima Trinidad, considerando tres personas y un solo Dios verdadero, concepto no avalado por la Cábala, ya que hay un orden lógico de creación a partir de la fuente.
Los números subsiguientes, hasta llegar al 9, surgen siempre de la suma del 1 a sí mismo, ya que es él que derrama su energía originando todos los números restantes. A partir del número 10, los números constituyen combinaciones que surgen de los 9 números iniciales, ya que el 10 = 1 + 0 = 1. El 10, por lo tanto, constituye un regreso a la unidad. Este procedimiento se denomina reducción teosófica.
Cada letra del alfabeto hebreo tiene su correspondencia con un número específico de acuerdo a la Gematría. El valor de una palabra se obtiene por la suma de los valores correspondientes a las distintas letras que la constituyen. Si la cifra resultante pasa de 9, se practica la reducción teosófica. Veremos a continuación la suma geomántica en las cartas del tarot y luego los valores acordados en Gematría para las 22 letras hebreas.
LOS NÚMEROS Y EL TAROT
Los siguientes son los atributos y descripciones para cada uno de los números, comenzando por el 0 hasta llegar al 21. La reducción teosófica sigue operando, aunque los dígitos resultantes de la suma total inicial también nos brindan interesantes asociaciones.
0 Representa a la nada, como también a esa fuerza de vida que aún no se ha manifestado. Está representado por el círculo, que no tiene principio ni fin y por el espacio – tiempo ilimitado de la eternidad.
1 Es el principio, la representación de todo aquello que no puede ser dividido, es por esto que se lo considera como símbolo Divino, ya que Dios es indivisible. Representa la energía propia de la iniciativa. Su existencia permanece en todos los demás números a los que genera por multiplicidad. Representa la energía en acción, el poder de la voluntad y la iluminación a través de la energía. Puede representarse por un punto, pero como nada fijo existe, en el espacio se transforma en energía. Simboliza las oportunidades que han de ser descubiertas y desarrolladas.
2 Es el principio de la dualidad, el primer número par o femenino. Es la mujer que se une al hombre para la realización de un mismo destino. Se presenta aquí la idea de dualidad, de oposición entre el ser y el no ser, la polaridad entre el bien y el mal, entre la luz y la sombra. Es un número generador de tensión.
3 Este número es considerado muy estable y perfecto, ya que permite construir una figura geométrica cerrada, el triángulo. Constituye la base de ciertos números llamados triangulares y es el signo de la actividad, el entusiasmo y el fuego. Es el número de la armonía, la creatividad y el amor. Representa al padre, la madre y el hijo. Representa además al arte en todas sus manifestaciones y es un número impar.
4 Se inscribe en la figura del cuadrado, que encontramos en la cruz, símbolo que significa la unión de los contrarios y la de equilibrio. Su referencia más común es la de los 4 elementos de la naturaleza, la solidez de la materia y representa también el sentido práctico y la construcción.
5 Su emblema geométrico es el pentagrama, la estrella de 5 puntas. Se considera que esta estrella se dibuja sin levantar la mano y representa al hombre, con la cabeza en dirección al cielo, las piernas y los brazos extendidos. Este hombre se encuentra prisionero de una forma geométrica y ha perdido el libre albedrío, por lo tanto, no puede guiarse por sí mismo. Se relaciona con los 5 sentidos sujetos a la propia voluntad y a la tentación. Representa la crisis anterior que dará origen a la elección o a la definición y esto representa un reto importante en nuestra vida.
6 Es la representación de la estabilidad y el equilibrio lo que le otorga una cualidad valiosa en todos los planos. Está representado por el hexagrama o estrella de 6 puntas, formada por dos triángulos invertidos. Es el sello de Salomón y la estrella de David que interrelaciona las energías del Cielo con las de la Tierra, por lo tanto se refiere a la conexión o capacidad conectora del consciente y el inconsciente.
7 Es un número primo que se basta a sí mismo. Es el más sagrado y perfecto de los números porque contiene a Dios (3) y a la Naturaleza (4). También se asocia a la idea de la Creación. Siete son los días de la semana, las notas de la octava musical y siete los planetas mágicos que se corresponden con los 7 colores de la luz cuando se descompone al atravesar un prisma. Este número se repite en varios libros de la Biblia y es considerado como un número mágico que presenta una cualidad combativa.
8 Significa cambio y transformación, dando a entender un pronto comienzo. Duplica la energía del 4 en el sentido de la estabilidad y es la manifestación de la ley, su aplicación estricta e implacable. Representa la Tierra y el karma, en el sentido de la evolución que se deriva de la ley causa y efecto.
9 Tiene un carácter de retiro, de recogimiento interno. Es el número de la plenitud y de las formas espirituales, ya que contiene al triplo del triángulo (3 x 3), asociándolo a ideas de sabiduría. Es el número de la iniciación junto con el 12 y es el número del servicio a los demás.
10 Llamado década, según los pitagóricos es el número del mundo, del cosmos. Se forma por interrelación del 0 y del 1. Marca el fin de un ciclo y el comienzo de otro. En Hebreo, Diez se dice yod y se considera un número perfecto y universal. Representa todos los principios de la divinidad. Es el número de la abundancia y del pleno desarrollo.
11 Remite al número 2 como dualidad. Es el 10 + 1 y por tratarse de un número doble, es el número de los maestros. Todos los números dobles (11, 22, 33…) son llamados “números maestros” ya que las personas que los posean es su número de destino tendrán como misión alguna de las tantas manifestaciones de la enseñanza. El inconveniente es que estos números dobles expresan una polaridad conflictiva que puede expresarse hacia el bien o el mal, hacia la paz o hacia la violencia.
12 Representa un ciclo completo y la preparación necesaria para uno nuevo (12 meses, 12 signos, 12 apóstoles). También es el 4 por la suma del 1 + 2, y puede verse también como 10 + 2. Por ser la inversión del 21, también puede asociarse con ese número.
13 Es un número kármico, de prueba y aprendizaje ya que se pasaron previamente por 12 estadios para renacer luego en un ciclo mejor. Remite al 4 (1 + 3) e implica destruir para construir y la muerte de un ciclo que se termina.
14 Es también un número de prueba, capaz de canalizar al número 5; por lo tanto, une un mundo con otro. También puede verse como el 10 más el 4, o sea que se relaciona con la construcción y la búsqueda del equilibrio.
15 Se relaciona directamente con el número 6 y representa la pasión y todas las sensaciones que se derivan de la misma. También se lo puede ver como el 10 + 5.
16 Es otro número de prueba y representa un tiempo de aislamiento que llega a su fin, para volver a relacionarnos con el mundo que nos rodea. Puede verse como el 7 o como el 10 + 6- 17 Remite al número 8 y al concepto de karma y destino que se abre ante nosotros luego de haberse producido el aprendizaje. También podemos verlo como el 10 + 7.
18 Se relaciona con el número 9, vuelve la atención sobre la búsqueda espiritual y el recogimiento interno. Además, nos habla de creatividad y viajes internos producidos como consecuencia de la búsqueda. Se puede ver también como 10 + 8.
19 Hacer referencia al 10 y al 1 por reducción teosófica. Se relaciona con el éxito, la generosidad, la luminosidad, la energía y la nobleza. También puede verse como 10 + 9.
20 Remite al 2 + 0, por lo que significa la dualidad, la tensión, la relación entre dos mundos. 21 Se asocia con el 12 como ciclo completo y con el 3, por lo que indica estabilidad, éxito y premio final por todo el camino recorrido.
El Tarot, como depositario de la sabiduría occidental por excelencia, contiene información Numerológica.
Veamos en qué consisten los números de acuerdo a esta numerología occidental y cómo se inserta en el Tarot.
Cero: símbolo del absoluto, de la No-cosa, de la luz ilimitada, raíz de todas las cosas. Es la energía pura, por encima y más allá del pensamiento, la Superconsciencia.
El Loco: el espíritu puro, el ser entregado a la experiencia de conocer sin barreras, sin límites. El ser puro, como el niño, sin influencias externas que lo afecten.
Uno: unidad, comienzo, iniciativa, originalidad. La consciencia del YO SOY, el ser capaz de realizar su creación a través de iniciativas propias. Es liderazgo, independencia de criterio, voluntad.
El Mago: mercurial (mental), dinámico, que maneja con habilidad los elementos y dice “Hágase mi voluntad” porque se sabe creador (YO SOY)
Dos: par, dúo, duplicación, receptividad, equilibrio de opuestos.
La Sacerdotisa: la intuitiva, meditadora, conocedora de la esencia humana, la que observa la dualidad, la entiende y equilibra.
Tres: incremento, desarrollo, crecimiento, despliegue y por lo tanto, expresión. Representa el desarrollo real hacia fuera de los principios del Uno por el Dos.
La Emperatriz: la madre fértil, como la tierra, como la naturaleza toda. Que da vida a las ideas concebidas por la Sacerdotisa. La energía femenina activa y productiva.
Cuatro: orden, medida, clasificación, registro, tabulación y demás. Símbolo del orden abstracto universal.
El Emperador: el padre, la autoridad que organiza, quien pone orden y da forma. Quien protege y vigila, dirige y evalúa. El estratega y el conductor.
Cinco: mediación, adaptación, medio, actividad e ideas similares. Ley dinámica que procede del Orden Abstracto.
El Sumo Sacerdote: el puente entre Dios y los hombres, el comunicador, el guía espiritual, la institución y la educación. Mediador que administra sacramentos y comunica la tradición dentro de los límites de la libertad que le confiere su jerarquía. Seis: equilibrio, simetría, contrapeso, belleza, armonía de los opuestos, reciprocidad, actividades complementarias, polaridad, amor.
Los Enamorados: los opuestos que se complementan a través de le entrega de cuerpo y alma. Pero también el libre albedrío, la escogencia de un camino, encrucijada.
Siete: protección, resguardo, seguridad, victoria. Dominio de la mente, autonomía.
El Carro: guerrero que avanza victorioso en medio de los obstáculos. Vence con sabiduría y conciencia de ser el protector de la ciudad, de las ideas, de su propio camino de ascenso espiritual, superando la dualidad.
Ocho: vibración, flujo y reflujo de las ideas. Causa y efecto. Control y dominio.
La Fuerza (en el Tarot de Paul Foster Case, que es el que analizamos): dominio interior, vencer las propias limitaciones, las pasiones y dependencias, nuestra propia sombra, representada en una fuerza animal, irracional y salvaje.
Nueve: consumación, cumplimiento, la meta, el final de un ciclo de actividad. Servicio.
El Ermitaño: maestro, guía silencioso que conduce a otros con su lámpara. Humilde y consciente de su función de servicio y entrega. La experiencia producto de los años. El guía ejemplar.
Diez: perfección y dominio. Cierre de ciclo. Retorno a la unidad. Numerológicamente los números compuestos por dos dígitos se suma para llegar a uno solo (suma teosófica), en este caso: 10=1+0=1.
La Rueda de la Fortuna: el gran ciclo de la vida con sus altibajos, la evolución que se logra a través del movimiento permanente.
—————————————-
ARTÍCULOS RELACIONADOS:
- Relación entre los números y las letras
- Los colores más apropiados para tí según la numerología
- La numerología y el pensamiento positivo
CONOZCA TAMBIÉN:
- El último secreto de Shamballa: misterios y profecías acerca de un lugar místico


